domingo, 10 de julio de 2011

2 años, 7 meses.

Hace casi 3 años desde que os vi en esa vieja edición de una revista, en la página que todo el mundo pasa sin mirar, esas de: "conoce a...".  Ese mes fue McFly. Nunca pensé que seríais lo que sois hoy en mi vida. La verdad, es que al principio, me disteis un poco de miedo, por el rollo friki ese que llevais. Luego, llegó la 1era canción vuestra que escuché. Falling in love. Estuve (y estoy) enamorada de esa canción desde el primer momento, y es más, mi obsesión por ella me llevó a tenerla de politono en el móvil. Más de un año cantando esa canción y emocionándome con el: Sick of waiting i cant take it I gotta tell ya. Y hoy, sigo enamorándome cada vez más. No es que supiera mucho de vosotros, solo escuchaba vuestra música, porque a mi me sobraba con vuestras voces, el físico, sinceramente, ni se me pasó por la cabeza. Llegó enero de 2010, y tachán, un reportaje en una revista de música, en la última página, pero algo es algo, "Robert Pattinson sería mi primera víctima si yo fuera gay". Dougie, me trastornaste un pelín. Pero sabía que teníais algo muy muy especial. Y luego, vinieron más y más veces y me encanta seguir mirándoos con los mismos ojos desde el primer día. Sois de las cosas más bonitas de mi vida, sois como de mi familia ya, tantos años que os tengo más que aborrecidos (que no...) En serio, gracias por ser como sois y porque ilumináis el mundo siendo tan buena gente, dais gusto. Y gracias por vuestras canciones y decirnos, aunque sea de manera indirecta, que siempre hay luz en la oscuridad. Os quiero muchísimo y eso no lo cambiaría nada del mundo.
Harry, Tom, Danny y Doug. Gracias por ser sencillamente geniales, por preocuparos de nosotras, por vuestra simpatía y por como sois. Sabéis que esto es siempre.

30 de Julio de 2010.

Te echo de menos, muchísimo. Has cambiado tanto que no sé ni como explicarlo, te conocí cuando tenías apenas 16, ahora con 17, no te reconozco. Mira, te he querido muchísimo y aún te quiero, por todos los buenos momentos y por quien eras. Añoro tu sonrisa y tus ojos cuando eras feliz, echo de menos a ese niño de 1.60 m que se comía el mundo, añoro la forma en la que hablabas y que siempre tuvieras la sonrisa en la cara, y como decías confiar en... nosotros. Has crecido, has cambiado y te has perdido por el camino, pensé que nunca lo diría, pero, no es lo mismo, y me gustaría que sí lo fuera, pero sé que que nada será igual, hemos cojido caminos distintos. Ahora siempre estás de mal humor, te convertiste en un engreído y toda la mierda que te rodea te ha pasado factura. Para mí, siempre serás ese niño que adoré durante más de un año de mi vida, y que aunque me cueste admitirlo, sigo adorando.